La Mini Maratón de Lisboa es uno de los eventos más grandes que he visto. Estaba toda la ciudad allí, 30.000 personas inscritas. El viaje en tren hasta la estación de Pragal, cerca de la salida, una aventura de la cantidad de gente que había:

La salida estaba un poco después del peaje del puente 25 de abril, y la gente se reunía en la propia autopista.



Finalmente conseguimos adelantar a "los paseantes", así que después de cruzar el puente pudimos correr un poco. La mañana era muy agradable, y el entorno de la meta muy bonito, en el barrio de Belem, enfrente del monasterio de los Jerónimos. Tras los 7,200 km y 48 minutos de recorrido, llegamos a la meta. En lugar de plátanos, helados:
El monasterio de los Jerónimos es precioso, igual que todo el barrio de Belem. Estuvimos un par de días antes de la carrera haciendo turismo y merece la pena acercarse a conocer Lisboa. Si tenéis pensado correr, quizás esta carrera no sea la más apropiada, pero para hacer turismo y cruzar el puente dando un paseo, es una oportunidad única.

